Darío Sánchez Carballo

Darío Sánchez Carballo(Bogotá, 1975). Poeta y arquitecto con estudios de maestría en Intervención del Patrimonio Arquitectónico y Urbano en la Universidad Nacional de Mar del Plata, Argentina. Publicó en 2009 su libro 49 habitaciones con la Editorial El Zahír de Villavicencio, libro que obtuvo mención especial en el Premio María Mercedes Carranza del año 2007; y en 2015 su segundo libro Retrovisor (Universidad de los Llanos-Ulrika Editores). Cofundador y director por varios números del periódico de poesía El Aguijón, actualmente es director de la revista de poesía y arquitectura Cúpula de la ciudad de Villavicencio, donde actualmente reside. Ha sido editor de publicaciones como Valija de navegantes –antología de la narrativa y la poesía italiana contemporáneas– (Instituto Italiano de Cultura en Bogotá), Desde la otra orilla –antología de poesía española contemporánea– (Embajada de España, Bogotá), Trabajos de taller (Casa de Poesía Silva, 2004), La casa del vino –trabajos de taller– (2005) y el catálogo del Seminario Internacional María Mercedes Carranza, entre otras. Coordinó en 2004-2005 las Lunadas Poéticas en las grandes bibliotecas de Bogotá, Biblored. Colaborador del Festival Internacional de Poesía de Bogotá. Tallerista de literatura y poesía contemporánea en Corpoulrika y en la ASAB (Academia Superior de Artes de Bogotá); y con el Fondo Mixto de Cultura del Meta, en programas de la Unión Europea en los años 2005 y 2009. Ha coordinado los talleres de poesía y la Gira Nacional de Poetas de la Casa de Poesía Silva. Coordinador Académico del Diplomado en Artes de la Universidad de los Llanos, en 2008. Tallerista de literatura y dinamizador de programas de desarrollo cultural en el Instituto de Cultura del Meta. Fue representante del área de literatura al Concejo Departamental de Cultura y representante por este Concejo al Concejo de Patrimonio del departamento del Meta entre 2009 y abril de 2010.
 
 
 

POEMAS DE DARÍO SÁNCHEZ CARBALLO

 
 
 

Parque

A veces cae un granizo grande
como las piedras que estrellabas a los policías
ahora ellas te rompen el auto
quien iba a pensar que tendrías un auto
con vidrios deliciosos para las divinas piedras.
 
Éstas son las ironías
un niño levanta una granada extraviada
creyendo que es la pelota que perdió en un sueño
mientras las manos de su abuela junto a las suyas se deshacen
quien iba a pensar que tendrías
manos deliciosas para la ordinaria guerra.
 
 
 

Matrona

 
De su belleza y su fuerza
ambas reprimidas
se conserva la manera de abrirse paso
de fundar lo infundable en el almuerzo
de corregir el cómo encender el hogar
en una chimenea
el fuego para incinerar sus muertos.
 
De aquella belleza y esa fuerza
por siempre reprimidas
de allí venimos.
 
 
 

Desayunos

 
De pronto al amanecer hay bruma de mar
encegueciendo a los ojos
aunque no es esa luz marina
la que inunda el pensamiento
más allá del muro de niebla oceánica
ha de habitar todo lo que en verdad incendia.
 
Pero lo que arde está más cerca
quema entre las manos la misma piel.
 
Detrás de las penumbras
empieza cada uno a pulsarse el día
difícil negar la sangre que hierve
a la mañana entre las piernas.
 
Los más chicos
sólo piensan en comer.
 
 
 

Estadísticas

 
Luego llegó a la gran Villa Bizancio
vio subirse en el colectivo
tres mujeres absolutamente hermosas
en intervalos diferentes
en horas ajenas a la suya.
 
Eran tres
a él le encantan estos datos
pues sólo eran cuatro los pasajeros.
La estadística está del lado de los gobiernos
si puedes
sé un dictador.
 
 
 

Efecto Tyndall

 
Como no hay mucho que hacer sino escapar
has decidido investigar ciertas cosas
descubres por ejemplo el nombre
de la luz entre los árboles que tanto te gustaba
se le dice efecto Tyndall:
“Partículas coloidales suspendidas en gas…”
 
La luz destilándose entre las cortinas de tu casa
los faros de los autos buscando a tu padre
para desaparecerlo
esa dulce niebla que brillaba
es el efecto de Tyndall.
 
¡Qué cosas se aprenden cuando se está ocioso!
cuanto descubriremos a lo largo del camino
tal vez que venimos de seres inimaginables
o que somos justamente ese gas conteniendo los sucesos
de la transparencia.
 
Quizá era más fácil cuando se le nombraba rincón
a las esquinas de las habitaciones
y no a esta inmensidad a la que nos exponemos diariamente
incluida la del conocimiento.
 
 
 

Granitos

 
Mica, dolomita y cuarzo
pequeñas rocas que no guardan de su belleza nada para sí
piedras unidas por el vacío volcánico
estabilizan la estética en los granitos.
 
Duro corazón de lo que ardió por siglos
incorruptible esto que se agita
en el interno arrebato de aquella prostituta.

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