Rodolfo Alonso

 

Primer traductor de Fernando Pessoa y sus heterónimos.

Buenos Aires, RODOLFO ALONSO en su casa de OlivosArgentina (1934) Poeta, traductor y ensayista. Voz reconocida de la poesía iberoamericana. Publicó más de 25 libros. Con Klaus Vervuert, de los primeros en traducir Paul Celan. Editado en muchos países de América Latina, y en Bélgica, España, Francia, Italia, Inglaterra, Galicia. Recibió Premio Nacional de Poesía, Orden “Alejo Zuloaga de la Universidad de Carabobo, Palmas Académicas de la Academia Brasileña de Letras, Premio Festival Internacional de Poesía de Medellín por su libro “El arte de callar”. Vasta obra como traductor del francés, italiano, portugués, gallego. En Colombia publicó: “Poemas” (Golpe de Dados, Bogotá, 1995), “La otra vida”, con prólogo de António Ramos Rosa (Común Presencia, Bogotá, 2003), “Poemas pendientes” (Universidad Nacional de Colombia, Bogotá, 2006). Dirige la colección La Gran Poesía de Eduvim (Editorial Universitaria Villa María). La Universidad de Princeton se ha hecho cargo de su archivo (epistolar y fotográfico).

 

Ficha Redes Rodolfo Alonso4

PODCAST DE POEMAS DE RODOLFO ALONSO

POEMAS 

 

LA MANO QUE CANTA

Cuando llegues al fondo encontrarás un clima claro y fértil, de fáciles estragos, un día cautivo cuya luz no se despliega más que sobre la fuerza del desorden.

La rebeldía que tú sientes como tuya, punto extremo de tu vida, la rebeldía que no te niegas a compartir, se descubre a veces partiendo la cabeza de su propio dragón.

Finalmente has llegado a verificar, después de cortos o largos encuentros, que el bien y el mal te forman un solo meridiano.

Y que tanto uno como otro te son necesarios, hoy.

Los amigos, la mujer, entonces, todos los que se elevan al sol y a su fácil honradez, no podrán comprender este rencor que sabes útil, esta cadencia del mundo en tu cintura.

 

RASGO DEL VINO

En las bajas tormentas me reconozco.

En el torbellino sordo, en el pobre estampido, vuelvo a asir mis dedos y mis dientes con cierta angustiosa seguridad.

 

PASOS EN LIBERTAD

Voy en medio del viento tibio que conmueve el asfalto.

Entre tantos, yo amo el porvenir dominado por palabras que me contradicen y me vuelven miserable.

Los pies seguros del vagabundo van un poco más lejos.

 

ELLA DE PRONTO

Vuelvo a caer en tus redes.

En el viento bajo del orgullo, en la marea del odio, vuelvo a desconocerte.

A rodar sin perdón hacia tu belleza fácilmente aceptable.

Vuelvo a caer en la dura nostalgia.

En tus pantanos ágiles.

En el olor inmortal que te oscurece y te entrega al hombre que canta en medio del peligro.

 

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