Rubén Luzón

5 de abril de 2022

Fotografía @Kike Taberner

(Valencia, 1982) Escribe una poesía formalista y experimental, que denota un evidente poliestilismo. Inició su trayectoria poética con Cames ajudeu-me (Salir pitando, 2005), libro que resultó ganador en el IV Certamen César Simón de Poesía. Su segundo libro, Baladaspirina (2008), obtuvo el XLVI Premio de Poesía Ausiàs March de Gandía. Con su tercer poemario, Ai (Ay, 2012), ganó el Premio Vicent Andrés Estellés de Poesía de Burjassot en 2011 y el Premio de la Crítica de los Escritores Valencianos en 2013, en la modalidad de poesía. En 2015 publicó su cuarto libro, Sinó (Sino) y un año más tarde, en la fiesta literaria de los Premios Octubre, ganó el premio de poesía Vicent Andrés Estellés, con el libro, Alguna cosa, poemario de madurez, afrontado desde la conciencia de las propias limitaciones. “No espero ya gran cosa de este vicio / de combinar palabras”, afirma. La poesía le permite adentrarse en una visión más humanizada de lo que somos y de lo que podemos ser. Ha sido incluido en las antologías Pedra foguera: Antologia de poesia jove dels Països Catalans (2008) y Tibar l’arc: Una mirada a la poesia valenciana actual (2012).

POEMAS

Aquest cos estimat de formes esborrades,

que no podem retindre contra la nostra pell

més que els segons que dura un crit involuntari ;

aquesta vaporosa amalgama d’indicis,

obaga esmunyedissa on sempre fa bon clima

malgrat els vots que es trenquen i l’escuma de l’odi ;

aquesta fossa fonda on esbarriem càntics

i empremtes de l’amor, que deixen de ser nostres

quan volem posseir-les, com el nom i la pàtria;

aquesta llet rosada munyida fa una estona,

borbollejant encara, on suren vells enigmes,

crostes serpentejants despreses de la calma;

tantes imatges, tantes figuracions d’aigua

teixides a l’atzar sobre llençols de seda,

tants retalls d’immodèstia, conformen el mosaic

on es mesclen les ombres d’aquesta trista joia

que podem pressentir com una set antiga,

imponent i callada; com un desig del dia

que es busca a si mateix en tots els nostres gestos…

Hi ha matins sense escrúpols, disciplinats i lliures

com el vol dels ocells o l’aleteig dels peixos.

 

 

 

Este cuerpo amado con formas que se borran,

que en nuestra piel resulta difícil retener

más que el instante frágil de un grito involuntario;

esta vaporosa amalgama de indicios,

umbría escurridiza donde siempre hace bueno

pese a romper los votos, a la espuma del odio

este hueco tan hondo donde esparcimos cantos

y huellas del amor, que dejan de ser nuestras

al querer poseerlas, como el nombre y la patria;

esta leche rosada ordeñada hace poco,

donde crece la espuma y flotan los enigmas,

costras serpenteantes soltadas de la calma

imágenes sin fin, figuraciones de agua

tejidas al azar sobre lienzos de seda,

retazos de inmodestia, conforman el mosaico

que amalgama las sombras de esta triste alegría;

la presentimos hoy como una sed antigua,

imponente y callada; como un desear el día

que se busca a sí mismo en todos nuestros gestos…

Hay mañanas sin alma, austeras y libres

como el vuelo de un ave o el aleteo de un pez.

 

 

 

Sí, si quan era jove deien de mi

qui és aquest que passa

que fins i tot les flors s’aixequen

per saludar-lo

quines meravelles l’esperen encara

de fecundació i bellesa

després va resultar que

amb la caiguda de les ideologies

vaig rompre a córrer

com una gallina sense cap

a la recerca d’una litúrgia pròpia

que no s’atura mai

que mai no s’atura

maleïda tortura, degoteig lentíssim

de versos

que em costen tant de guanyar

quatre engrunes miserables

de purgatori i economat

jo que ho anhelava tot

nosaltres que ho anhelàvem tot

que pregàvem amb crits callats

pels damnats de la terra

algun dia potser un cop de fortuna

una ejaculació de llum a l’entrecella

el tall net de la dalla al ventre

ah, ja siguen reals o esculpits en marbre

els cossos projecten sempre veritats.

 

 

 

Sí, si cuando era joven decían de mí

quién es este que pasa

que hasta las flores se levantan

para saludarlo

qué maravillas le esperan todavía

de fecundación y belleza

después resultó que

por la caída de las ideologías

eché a correr

como una gallina sin cabeza

en busca de una liturgia propia

que nunca se detiene

que no se detiene nunca

maldita tortura, lentísimo goteo

de versos

que tanto me cuesta ganar

cuatro migajas miserables

de purgatorio y economato

yo que todo lo deseaba

nosotros que todo lo deseábamos

que rezábamos a grito callado

por los damnificados de la tierra

algún día tal vez un golpe de suerte

una eyaculación de luz en el entrecejo

el corte limpio de la guadaña en el vientre

ah, sean reales o en mármol esculpidos

los cuerpos siempre proyectan sus verdades.