Mattia Tarantino

5 de abril de 2022

(Nápoles, 2001) co-director de Inverso – Revista de poesía y forma parte del equipo editorial de Atelier. Colabora con numerosas revistas, en Italia y en el extranjero, entre ellas Buenos Aires Poetry. Sus versos han sido traducidos a más de diez idiomas. Ha publicado L’età dell’uva  (2021), Fiori estinti  (2019), Tra l’angelo e la sillaba (2017); traducido Verso Carcassonne(2022), de Juan Arabia y Poema della fine (2020), de Vasilisk Gnedov.

POEMAS

QUISIERA VER EL CIELO

Quisiera ver el cielo, pero las estrellas

me abren la sangre y perturban

los versos en boca de los muertos:

esta noche mi madre no participa

del pan que se divide, no permite

ni risas ni oraciones, invierte

todos los nombres y los ignora;

esta noche mi padre no recuerda

cuántas veces ha adivinado, cuántas veces

la palabra le ha cortado la palabra.

Esta noche tomo la aguja y coso

mis ojos a los ojos de mi madre, tomo

un pequeño cuchillo y vacío

mis huesos en los huesos de mi padre.

Me gustaría ver el cielo, pero las estrellas

las tengo entre los dientes y lastiman.

 

VORREI GUARDARE IL CIELO

Vorrei guardare il cielo, ma le stelle

mi aprono il sangue e disturbano

i versi in bocca ai morti:

stanotte mia madre non partecipa

al pane che si spezza, non consente

né risate né preghiere, capovolge

tutti i nomi e li scavalca;

stanotte mio padre non ricorda

quante volte ha indovinato, quante volte

la parola gli ha mozzato la parola.

Stanotte prendo l´ago e cucio

i miei occhi agli occhi di mia madre, prendo

un piccolo coltello e svuoto

le mie ossa nelle ossa di mio padre.

Vorrei guardare il cielo, ma le stelle

le ho tra i denti e fanno male.

 

LOS POETAS

Somos felices si rompemos las estrellas,

si excavamos en el pan que vuelve

al trigo, porque cada

verso está manchado con tierra.

Los poetas existen en el vino,

en la sangre y en las sílabas: tienen huesos

de uvas, y los niños los pisotean.

Cuando vine al mundo ordené

a los truenos desprenderse a mi grito;

ahora imploro

que al menos la semilla se salve.

 

I POETI

Siamo allegri se spezziamo le stelle,

se scaviamo nel pane tornando

al frumento, perché ogni

verso è sporco di terra.

I poeti esistono nel vino,

nel sangue e nelle sillabe: hanno ossa

di uva, e i bambini le pestano.

Quando venni al mondo ordinai

ai tuoni di scheggiarsi al mio urlo;

ora imploro

che almeno un chicco si salvi.